mujer

Etéreo, complejo, físico y mental, espíritu y arena, de mil espejos y una cara.
La paradoja del todo y la nada.
Una apuesta sensible y valiente.
La imposibilidad de estar, si no es con ella, la imposibilidad de
vivir, si no es mía. Y si no es mía, apenas sobrevivo; y si lo es, es
color, es ritmo, es horizonte, es fin y principio.
Mujer que lucha, desea, comprende y ama.
Mujer útero. Mujer brazos. Mujer mente.
Mujer mía. Mujer siempre.

pobreyo

Inerme, la realidad lo castigaba una vez más. Sus filtros sensoriales
le indicaban que la autocompasión era el camino. Sentía pena por su
vida, vivía un sentimiento de injusticia universal permanente, la vida
de los otros era luz, la suyo poco menos que vagas sombras.
Desbordante de insatisfacción tomaba el camino corto a un nuevo día de
trabajo, sus quejas permanentes por las faltas de oportunidad,
ausencia de desafíos, malas ejecuciones, errores de los demás, envidia
de los de arriba, falta de tiempo, ausencia de disfrute, sentimiento
de exclusión y no reconocimiento, ocupaba el 63% de su día, el resto
dormía, y así, como poco más de ocho horas de sueño encaraba el día
siguiente con energías renovadas para continuar distribuyendo
oscuridad.
Un pobre tipo, mediocre, ausente de su propia vida, carga pesada para
cualquiera que se le acercase, la soledad lo abrigaba, y la pena era
su mejor amiga, un tipo de mesa chica, de café frío, de clasificados
de empleo en domingo, experto en crucigramas; con el sudoku como su
mayor desafío, miraba las noticias, y pensaba solucionar el mundo en
medias charlas con el mozo del bar, que ya estaba harto de su moneda
de cincuenta centavos como única propina por tolerarlo.
No, lamentablemente el suicidio era un pensamiento demasiado positivo
como para tenerlo, y además requería cierta voluntad de hacer.

no duelo

Reviso la página, no recuerdo haber leído esos párrafos antes, y sin
embargo están ahí, con mi letra, con mi sentir y pensar. Me siento
extraño descubriéndome por primera vez en mis propias palabras, un
adormecimiento programado del recuerdo, un indicador secreto y
elocuente de la emoción postergada.
Me siento, vuelvo a mirar el papel, y descubro una fecha, no hay caso,
por más que me esfuerzo en traer a mi mente los recuerdos de ese día,
no puedo lograr establecer cómo empezó, y tampoco cómo continuó.
El olvido involuntario del dolor me arrebata ese fragmento mínimo pero
indispensable, no hay caso, su adiós se ha perdido, no recuerdo si
sonrió, si me tomó la mano, si cerró los ojos, siquiera si hubo un
último suspiro, algo pasó, de eso estoy seguro, pero nunca podré
conocerlo.
Tan crudo como cierto, es que ella se ha ido y yo no recuerdo haberla despedido.

perspectiva sin fuga

Me elevo y veo la secuencia humana, un eterno distractor de la belleza
y de lo bueno, la indicación es cumplida y la tarea más o menos
terminada, ¿para qué?
Opio de la civilización moderna es transcurrir en la tarea y el deber.
Opio del hoy es la legitimación de lo superfluo al grado de valor, y
las posesiones como forma suprema de esclavizar el espíritu y
envanecerlo.
Ausencia reflexiva, presencia irreflexiva, del aquí y ahora de uno y
todos. La máquina se mueve en dirección desconocida, con misión no
dicha, con alcance imperfecto, sin humanidad, sin deseo, la máquina se
mueve a un futuro muerto.

imperfecto amor

Deja que mis insuficientes besos te acunen y te arropen.

Deja que mis lágrimas tapicen de honestidad nuestro camino.

Deja que mis temblorosas manos te enlacen y sostengan cuando caes.

Deja que mis palabras invadan tus oídos, más no tu criterio.

Deja que mis torpes pasos se acompacen con tu respiración.

Deja que desafine esta canción de tierno y salvaje deseo.

Deja que mi imperfección sea complemento exacto.

Deja que te ame con dificultad y con paciencia.

pensar y sentir

Hay personas que confunden tener mente fría con tener sangre fría, y
de esta manera caen en simplificaciones y errores de interpretación de
las emociones y formas de actuar, haciendo conjeturas nefastas sobre
los motivos que uno tiene para actuar de tal o cual manera.

Si con sangre fría se actúa, los sentimientos se ausentan, la anomia
reina; es el silencioso desprendimiento de la emoción humana el que
ocurre. Son inexistentes los vínculos. Los escrúpulos se desvanecen y
el vacío moral actúa como amo y señor del deseo oscuro y egoísta.

Si con mente fría doy puntadas maquiavélicas en la construcción de
otra realidad posible, porque actuar con mente fría requiere de
tomarse tiempo y distancia con los hechos y las emociones, no
reaccionar, poder separar para analizar, poder pensar en colaterales
para uno y los demás. Claro que quien así actúa continua sintiendo, la
procesión va por dentro, la emoción es de uno y sólo la comparte
cuando está preparado para hacerlo.

Es mucho más difícil actuar con la mente fría, que hacerlo a sangre
fría, la mente fría requiere hacer jugadas de ajedrecista mientras se
mantiene el corazón abierto y caliente.

La mente fría genera mucha responsabilidad y respeto por el otro, la
sangre fría acaba con el otro.

Agradezco poder mirarme y considerar que soy de mente fría, mientras
mi sangre y mis sentires tienen la temperatura de mis más ardientes
pasiones.

todos menos yo

Tuve un sueño, todo era blanco, con toques rojos, grandes espacios, gente elegante, hombres trabajando, una esquina, muchos autos en la calle; era de día, sol y nubes; una inauguración, la gente feliz, todos, excepto uno, yo, lloraba a mares, desconsolado, como aquel que pierde algo muy preciado, como aquel que podría haber sido pero no fue, lloraba y no sentía vergüenza, pero tampoco buscaba que el resto lo note, sólo expresión. Todos estaban listos para un gran día de alegría, todos menos yo.

desvanecer

Realidad que aturde, cansancio hostil, el tiempo no existe. Me miro y
no veo. El vínculo se vuelve frágil, la conexión se apaga. Un cuerpo
sin energía, una hoja, un vaivén, una nostalgia de sueños, una mentira
de poder. Hay magia en mi pose, y vacío de humanidad. Abunda la
tristeza, todo es borroso. La imagen soy, un recorte, un reflejo. Un
no.